El Elegido, de Rafael Romero

Compré por internet El Elegido de Rafael Romero a los pocos días de que la pusiera a la venta y le conté por Facebook que lo había hecho. Luego la leí, en un par de días. Lo que tengo que decirles, en resumen, es que si no la tienen o no la compraron, lo deben hacer ahora mismo, en papel o en digital. Como sea. Es una buena novela.

Les voy a contar un poco de cómo llegué a leer y a conocer a Rafael Romero.

A finales del 2003 yo descubrí que habían unas páginas web que se llamaban blogs, y que en los blogs había gente que escribía. Después de leer blogs de España y de Argentina lo primero que hice fue buscar blogs de Guatemala y habían si mucho, unos cinco, contando el mío. Sin embargo no había nadie que escribiera con un poco más de criterio fuera del diario personal o los comentarios sobre los últimos celulares o las movidas de Google. Entonces me senté a esperar que se aparecieran escritores guatemaltecos.

Estados Unidos

Los Estados Unidos son un país gigantesco e infantil, envidioso, naturalmente, del viejo continente. Orgulloso de su desarrollo material, anormal y casi monstruoso, ese recién llegado a la Historia tiene una fe ingenua en la omnipotencia de la industria; está convencido, como algunos desdichados entre nosotros, de que acabará por tragarse al Diablo. ¡Tienen allá un valor tan grande el tiempo y el dinero! La actividad material, exagerada hasta adquirir las proporciones de una manía nacional, deja en los espíritus muy poco sitio para cosas no terrenas.

Charles Baudelarie (1821 – 1867)

James Randi y los medios

James Randi es un exmago que se dedica a descubrir estafadores que engañan a la gente con parasicología, espiritismo y demás tretas. Según dice él, lo que quieren es tu dinero. Recientemente estuvo en España en una convención efectuada en Vigo, en la cual se reunirían magos y neurocientíficos, una combinación muy interesante. La convención se llama Neuromagic.

De su charla con el sitio La información, me queda esta frase:

La gente no piensa. Lee los periódicos o ve la televisión y se lo cree todo.

Parkour sorprendente

El parkour es el arte de trasladarse en espacios urbanos de manera atlética en lugar de caminar o correr. Los que lo practican bien pueden hacer proezas gimnásticas increíbles.

Este video fue realizado por gente de la Tempest Freerunning Academy y muestra en su gimnasio, como puede ser un verdadero arte utilizar saltos atléticos y volteretas para trasladarse de un lugar a otro.

El fanático de fútbol

El verdadero fanático de fútbol no es aquel que gusta del fútbol, es aquel que sufre por el fútbol. El que pierde toda compostura tanto si su equipo gana como si pierde. El que divide al mundo en dos, los buenos y los malos. Los buenos, por supuesto, son los que le van a su equipo. Los malos siempre son los del otro equipo, desde los jugadores hasta los fanáticos. Nunca un fanático aceptará de buena gana la derrota, siempre le echará la culpa al árbitro, a las circunstancias, a los jugadores lesionados, a la poca inversión en plantilla. Un fanático nunca será un buen perdedor.

El fanático dice y perjura que apoya a su equipo en las buenas y en las malas. Piensa que de no estar él apoyando el equipo no ganaría, piensa que sus porras, ya sea en las gradas o por internet, tienen un efecto mágico en los jugadores, que los impulsa a ganar. Así, el fanático se siente parte del equipo y piensa que de no existir él, el equipo no sería nada. Ser parte de “algo grande” es una necesidad humana que satisface un equipo de fútbol.

Mis libros en Amazon Kindle

Empecé a escribir cuentos en internet en el 2004 en mi blog, Anecdotario.net. Miles de lectores han leído mis relatos y comentado libremente. Ha sido una experiencia positiva y además, en el camino he ido mejorando como narrador. La literatura es una carrera de fondo, porque el entusiasmo de los inicios puede terminar quemándote.

He escrito alrededor de unos 150 cuentos, que ahora están disponibles en la tienda del Kindle. Sin hacer ninguna publicidad de ningún tipo, se han vendido un par de docenas de ejemplares. Quizá esto de vivir del cuento pueda ser posible.

Clic en la imagen para ver mis libros.

Por qué escriben los escritores

Una de las preguntas más usuales en las entrevistas a los escritores es el porqué escriben. Cada escritor tiene sus propias ideas al respecto, pero muchas veces hay alguna duda al expresar los motivos por los cuales se escribe.

Muchos escritores ni siquiera se lo han planteado seriamente.

De los textos que he leído al respecto, uno de los más claros sobre el porqué alguien escribe es del George Orwell, Por qué escribo.

Orwell cuenta un poco de su vida para hacer una introducción, pero lo más interesante es que reduce a sólo cuatro los motivos para escribir.

Magia

En un post antigüo de otro blog encontré el siguiente comentario, de un tal Luis Caldevilla:

“Un día paseando por el parque de El Retiro vimos un gran grupo de gente alrededor de alguien que estaba actuando. Nos acercamos y vimos que era un mago que hacía unos trucos estupendos, geniales, y muy creativos.

Cuando ya parecía que iba a terminar, el mago anuncio gritando que nos preparásemos, porque iba a ejecutar su mejor truco: “Voy a hacer desaparecer al público” proclamó.

Y acto seguido saco la gorra.”

El analista

Las condiciones mentales que suelen considerarse como analíticas son, en sí mismas, poco susceptibles de análisis. Las consideramos tan sólo por sus efectos. De ellas sabemos, entre otras cosas, que son siempre, para el que las posee, cuando se poseen en grado extraordinario, una fuente de vivísimos goces. Del mismo modo que el hombre fuerte disfruta con su habilidad física, deleitándose en ciertos ejercicios que ponen sus músculos en acción, el analista goza con esa actividad intelectual que se ejerce en el hecho de desentrañar. Consigue satisfacción hasta de las más triviales ocupaciones que ponen en juego su talento. Se desvive por los enigmas, acertijos y jeroglíficos, y en cada una de las soluciones muestra un sentido de agudeza que parece al vulgo una penetración sobrenatural. Los resultados, obtenidos por un solo espíritu y la esencia del método, adquieren realmente la apariencia total de una intuición.

Edgar Allan Poe, en Los crímenes de la Rue Morgue

El minimalismo como estilo de vida

En la sociedad actual, sobre todo en áreas urbanas, la acumulación de bienes a veces se vuelve una competencia: queremos tener más y mejores cosas que las que tiene el vecino. Una casa más grande, un auto más grande, una televisión más grande. Un teléfono celular más grande. Una conexión a internet más potente.

Desear mejoras en la vida personal es ciertamente natural. Pero ¿qué pasa cuando en realidad no necesitamos más para vivir mejor? ¿Vale la pena endeudarse para comprar un auto 4X4 que sólo usaremos en la ciudad? ¿Vale la pena una televisión del tamaño de la pared de la sala?

Una de las tendencias contrarias a esa acumulación muchas veces innecesaria es el minimalismo. El minimalismo consiste en reducir a lo esencial lo que necesitamos para vivir y trabajar. La tecnología actual nos ayuda a lograr ese cometido.

El año pasado en un reportaje de la BBC, apareció Kelly Sutton (en la foto), un informático que ha reducido al mínimo la cantidad de objetos que posee. Sutton maneja un sitio web en donde predica el “culto de lo mínimo”, Cultofless.com. Así se pronuncia en su sitio:

Aunque no me considero ermitaño, he encontrado que poseer más cosas que equivale a más estrés. Cada cosa que tengo viene con una expectativa de responsabilidad. Miro en mi armario y me siento culpable. Echo un vistazo en mis cajones de escritorio y veo mi negligencia. ¿Cuándo fue la última vez que usé esto? ¿Alguna vez he usado esto otro?

En lugar de tratar de distribuir mi tiempo limitado entre todas mis pertenencias, me limitaré a deshacerme de la mayoría de ellas. Voy a eliminar una gran parte de estrés en mi vida y realmente apreciar las pocas cosas que tenga.

La principal estrategia de Sutton ha sido digitalizar su biblioteca, sus fotografías, sus películas favoritas y su música. Dos discos duros externos guardan ahora a sus autores, actores y músicos favoritos. Sutton piensa que ahora, al poseer menos, puede partir a cualquier parte del mundo con todo lo que necesita. Su apartamento, según el reportaje de la BBC, está prácticamente vacío.

¿Será posible vivir con poco? En el mismo reportaje de la BBC, se cuenta la historia de Chris Yurista, que es un “vagabundo virtual”. No tiene apartamento ni auto, ni motocicleta. El viaja en bicicleta con una laptop y un disco duro externo, una pequeña mochila con poca ropa y un pequeño teclado.

Yurista le dijo a la BBC “No siento un vacío en mi vida por la manera en que estoy viviendo, porque he descubierto una manera de utilizar la tecnología digital a mi favor”.

Leer reportaje de la BBC (inglés).